¿Estás cansad@ de que no te funcionen las relaciones de pareja y no sabes por qué?

En este post te voy a hablar de los patrones de relación. Y tú me dirás, ¿Y eso qué es y qué tiene que ver con que no me funcionen las relaciones de pareja?

¡Pues mucho!

Te pondré un ejemplo cotidiano para que puedas verlo fácilmente.

Pongamos que sales de casa y vas a coger las llaves del coche donde siempre las dejas, pero al llegar al sitio, no las ves. Te preguntas: ¿Dónde están? Deberían estar allí porque es donde siempre las dejo.

Cuando preguntas a tu pareja si sabe dónde están, te contesta: “Sí, cariño, las he dejado aquí (otro lugar)”. Te enfadas con ella porque llevas mmm… 30 segundos buscandolas (¡solo 30 segundos!) y empiezas una serie de reproches y ataques punzantes hacia ella porque no están donde tú las dejas siempre y dónde deberían estar aunque hubiera un terremoto.

Esto es un patrón de reacción ante la frustración de no encontrar las llaves donde “deberían estar”, ya que “siempre” las dejas en el mismo sitio.

Fíjate que marco “deberían estar” entre comillas, porque creemos, que, solo porque nosotros tenemos el hábito de dejar las llaves allí, siempre han de estar allí.

¿Quién o qué ley del universo dice que siempre van a estar allí o han de estar allí?

Sería lo más probable si vives solo, pero incluso así, podrías habértelas dejado en el bolsillo de la chaqueta y entonces… ¿con quién te enfadarías? Pues probablemente contigo mismo. Y lo más seguro es que te tratases tan mal como habrías tratado a tu pareja. Ni tú, ni nadie, merece ser tratado mal. Y menos por algo tan nimio. Pero la realidad es que este tipo de cosas suceden a diario.

Después de esta actitud no creo que estéis muy bien tú y tu pareja.

Esta es solo una de las muchas situaciones cotidianas que tenemos en nuestras vidas . Y tenemos patrones para todas ellas. No es que tengamos en nuestro interior un sin fin de patrones, de hecho, tenemos muy pocos, pero siempre respondemos de la misma manera ante diversas situaciones. Cómo decía uno de mis maestros: “Es el mismo mono con diferente disfraz”.

Y si estás pensando: “Yo es que no reacciono”, te confirmo que eso también es un patrón. Si es así, pregúntate: ¿es frecuente en mi vida no reaccionar ante las circunstancias o en situaciones parecidas?¿Qué consecuencias tengo?

Todos estos patrones tienen su origen en nuestra infancia que es cuando vamos construyendo la forma que tenemos de ver y percibir el mundo.

La mayoría de cosas las aprendemos sin darnos cuenta. Por repetición. Tanto por hacerlas como por verlas en nuestro entorno. Principalmente de nuestros padres, ya que son nuestros referentes.

Si de pequeñ@ viste que tus padres cuando se enfadaban, en lugar de hablarlo respetuosamente, se gritaban y peleaban, esa es la forma que tú has aprendido de gestionar un conflicto. O quizás, no te atrevas a decir lo que sientes por miedo, ya que cuando discutían tus padres sentías miedo. Lo cual sería muy normal siendo un niñ@ viendo a tus padres adultos enfadados.

Como puedes ver, todo comportamiento actual tiene origen en la infancia. Todo es aprendible. Y esa, es una buena noticia. Porque ahora puedes aprender otras maneras de gestionar tu relación de pareja.

¿Quieres cambiar los patrones que te impiden tener la relación de pareja que deseas?

¡Siempre acabo igual en mis relaciones de pareja!

Hoy en día, es muy común encontrarte con alguien de tu entorno que desea tener una persona a su lado con la que tener una relación de pareja, pero no acaba de encontrar a la persona con la que hacerlo.

Si tú eres una de ellas, sigue leyendo.

Has podido ver que tenemos ciertos patrones de responder ante diferentes situaciones. Sin embargo, también tenemos patrones internos que nos llevan a vivir cosas que no deseamos, que nos hacen sufrir de una manera u otra.

¿Por qué siempre atraigo a este tipo de personas?

Uno de los principales motivos se debe a que en la infancia, aprendiste inconscientemente a relacionarte de una manera determinada.

Quizás te relacionabas con tu madre haciéndole bromas para animarla o cuidándola porque la veías triste y no te gustaba verla así.

Por amor hacia los padres, a veces los niños quieren salvar a sus padres.

Sin darte cuenta, vas a atraer a personas con rasgos similares a tus padres o con la misma energía. No es que vaya a ser un clon de ellos, sino que podrá tener algún patrón parecido.

Al inicio, tú no lo ves, pero está ahí, de fondo. Posiblemente la otra persona no te lo muestre al principio, porque consciente o inconscientemente sabe que esa parte de él/ella no te va a gustar.

Pero un día, de repente, aparece ese rasgo en la otra persona que es igual o parecido al de tu madre.

¿Y cómo crees que vas a reaccionar?

Pues de la misma manera qué aprendiste de pequeño.

Ejercicio

Piensa en alguna situación recurrente en tus relación de pareja que tenga malos resultados y trata de recordar situaciones similares en tu vida hasta llegar a tu infancia. Observa cómo te sentiste y de qué forma respondiste/reaccionaste.

Estas maneras de relacionarnos son roles que adoptamos en nuestras relaciones. Hay muchos roles o actitudes que podemos tener. Los arquetipos nos pueden servir de ayuda. Ahí van algunos:

  • El guerrero
  • El niño
  • El sabio
  • El amante
  • El buscador
  • El cuidador
  • El bufón

¿Y tú cómo te relacionas con tu pareja? ¿Cuál es tu rol?

El problema de ser consciente de tu rol, es que el árbol tapa el bosque y no te das cuenta de cómo actúas y qué persona estás buscando de forma inconsciente. Sin darte cuenta, vas a buscar alguien que se acople con tus dinámicas o que se parezca a la relación que tenías con tus padres. Es como si fueras en piloto automático, pero sin saberlo. Por eso es necesario ser consciente de tus patrones.

Transmitimos una energía que atraerá a un tipo de personas concretas y viceversa. Te atraerán personas con una energía que se acople a la tuya.

No te culpes ni te ofusques, es la manera que aprendiste a relacionarte. Pero es posible salir de ese círculo vicioso si tomas conciencia de tus patrones.

¿Cómo romper estos patrones?

Siendo consciente de tus conductas.

Pregúntate para qué actúas desde ahí.

Qué beneficios tienes actuando de esa manera.

Qué estás evitando cuando respondes así.

Una vez seas consciente de tu patrón, toca pasar a la acción.
Como ves, el repetir patrones negativos en tus relaciones de pareja es uno de los motivos de que no te funcionen o de que no sean relaciones sanas para ti.

Pregúntate:

¿En qué clase de personas me fijo?

¿Qué es lo que me atrae de ella?

¿Cómo reacciono cuando…?

¿Que resultados tengo cuando reacciono así?

¿Podría reaccionar de otra manera?

Si crees que estás repitiendo algún patrón que está dificultando tus relaciones de pareja y quieres cambiarlo contacta conmigo clicando aquí.