¿Problemas de Comunicación en la Pareja? – Manual para mejorar tu Relación

Los problemas de comunicación en pareja es algo más que las palabras o el tono que usas. Te invito a seguir leyendo para que a partir de hoy mejore tu relación de pareja.

Muchas parejas rompen por una mala comunicación o por ausencia de ella. Y no lo hacen porque quieren. Las personas queremos estar felices en una relación de pareja, pero muchas veces no sabemos cómo conseguirlo.

¡Empatiza!

Es posible que ya tengas una idea de lo que es la empatía (aquello de ponerte en la piel del otro), pero quiero aclarar una cosa. Existe un malentendido respecto a este concepto. Me encuentro muchas personas que dicen ser empáticas (incluso yo lo pensaba de mí) cuando en realidad no lo son. Una cosa es comprender al otro y otra muy distinta es sentir al otro, o mejor dicho, sentir lo que está sintiendo.

¡Ojo a esto! Empatizar con alguien va un paso más allá de comprenderle. Es sentir lo que está sintiendo o puede sentir.

Empatizar con alguien es sentir lo que está sintiendo.

Comprender es un proceso intelectual. Mientras que empatizar es un proceso emocional y corporal.

Puedes entender el problema o la situación que te está explicando tu pareja, incluso las consecuencias que puede conllevar, y a eso le decimos empatizar, pero eso, solo es comprender. Empatizar significaría tomarte un segundo para conectar con lo que puede estar sintiendo y sentirlo en tu propio cuerpo. Si siente angustia, tú sentirías esa angustia, si está triste, sentir su tristeza, etc.

¿Cómo podemos sentir lo que otra persona siente?

Observando su lenguaje corporal y su tono de voz. Eso nos va a dar pistas de cómo se siente.

Cuando empatizas de esta manera, implica escuchar con todos tus sentidos a tu pareja sin estar pensando en ti o en lo que vas a decirle. La comunicación en pareja llevada de esta forma te llevará a relacionarte de otra manera. Pruébalo y cuéntame 😉

Cuida a tu pareja

Dos personas que tienen una relación de pareja deben cuidarse en todos los sentidos, y la comunicación es una de las formas de hacerlo.

Al tener una implicación emocional con la otra persona, todo lo que recibas de ella te va a afectar más que si te lo dijera alguien que no tienes vínculo. Por lo tanto, podemos entender que también le sucede a esa persona.

Si conoces a tu pareja sabrás qué “teclas” le duelen o le afectan en algún sentido. Si la información es poder (como dicen por ahí), tienes el poder de cuidar a tu pareja.

Antes de decir algo, piensa cómo puede afectarle lo que quieres decir. A veces no hace falta decir todo lo que piensas. Puedes preguntarte:

¿Lo que quiero decir le suma o le resta?

¿Lo que quiero decir suma a la relación o resta?

¿Qué pretendo diciendo esto?

¿A dónde nos puede llevar esto que quiero decir?

Solo con estas preguntas te puedes ahorrar muchos disgustos. Doy fe.

Saber cómo está tu pareja puede ayudarte a empatizar con su estado emocional y elegir el tono y las palabras que usar, o incluso si es el momento de decírselo.

Reproches y acusaciones

¡Esto es un temazo!

La mayoría de relaciones que tienen una mala comunicación en pareja están haciéndose reproches y culpándose continuamente.

Empecemos por los reproches. Reprochar a tu pareja es echarle en cara cosas que sucedieron en el pasado. Es muy cansino que te estén reprochando cosas del pasado, porque ya no puedes hacer nada.

La persona que es reprochada siente como si tuviera que pagar sus culpas, incluso cuando a lo mejor no tuvo responsabilidad en lo que sucedió. La persona que reprocha busca un reconocimiento del error que cometió el otro.

El reproche es una forma de manipular al otro.

No obstante, el reproche también oculta una falta de responsabilidad. Algunas personas no dicen las cosas en el momento y luego reprochan directa o indirectamente lo que no les gustó o esperaban en el pasado.

¿Cómo puedes dejar de reprochar a tu pareja?

Diciendo las cosas en el momento. Si algo te molesta, dilo; si necesitas algo, dilo; pero en el momento.

El reproche es una manera de culpabilizar al otro.

¿Cómo te sientes tú cuando te reprochan algo que ya pasó?

Cuando a una persona le reprochan, lo más seguro es que se sienta culpable o se ponga a la defensiva. Esa dinámica no parece que vaya a llevar a buen puerto.

Como acabo de mencionar, reprochar es culpabilizar al otro y de esto quiero hablar. Hay muchas parejas que están constantemente en guerra. Es como si de todo lo que sucede, alguien es el culpable.

¡Tienes la culpa de que haya pasado esto! ¡Te lo dije!

¿Te suena?

Culpabilizar a tu pareja no lleva a ningún lugar. Ni es útil, ni es productivo. Lo único que váis a conseguir es enfadaros, poneros a la defensiva y estar en alerta. Al final es como dormir con el enemigo.

Si ha habido algún problema o malentendido, lo mejor es averiguar qué ha pasado sin culpabilizar al otro. Las preguntas tienen que ir dirigidas a la resolución del problema para seguir adelante de la mejor manera posible.

Culpa V.S Responsabilidad

Este punto tiene que ver con el anterior. Cambia la culpa por responsabilidad.

La culpabilización está exenta de responsabilidad y es hostil. En cambio, la responsabilidad busca asumir tu parte de lo sucedido y hacerte cargo de las consecuencias.

No es lo mismo decir: ¡Cómo te pones por nada!

Que decir: ¿Te he molestado?

La responsabilidad mejora una barbaridad la comunicación en pareja.

Interpretaciones

¡Ay Dios!

Esta me encanta. Somos unas máquinas en interpretar todo. Sin nuestra capacidad de interpretación la raza humana no habría llegado a dónde estamos. Sin embargo, en lo que respecta a la comunicación en pareja, es uno de las principales causas de malentendidos y desencuentros.

Simplemente, no interpretes. No supongas, ni des por hecho nada. No sabes lo que pasa por la mente de nadie. Es tan fácil como preguntar. Desde que pregunto tengo menos malentendidos al relacionarme con los demás.

En serio, pregunta por muy tonto que te parezca. A mi me da igual si piensan que no me entero por hacer una pregunta que me puede ahorrar un equívoco.

Juzgar

Cuando juzgas a tu pareja, le estás hiriendo. ¿Cómo te sientes tú cuando te juzgan? Pues eso.

En lugar de juzgar a tu pareja, habla de sus comportamientos o hechos.

No es lo mismo decir: Eres un insensible.

Que decir:         Me ha dolido cuando me dijiste eso.

En la primera frase estamos juzgando y culpando de insensible. Cuando a lo mejor no quería decir tal cosa o se malinterpretó lo que se dijo. Muchas veces corremos demasiado en hacer juicios a los demás, sin cerciorarnos antes o de dar la posibilidad de que la otra persona se explique.

Ante ese juicio, la otra persona se siente atacada y reaccionará de la forma que haya aprendido a defenderse.

En la segunda frase, te estás responsabilizando de tus sentimientos (me ha dolido) ante lo que dijo la otra persona (cuando me dijiste eso). En este caso, la persona tiene la oportunidad de darse cuenta que quizás se equivocó, que te dolió y de pedirte disculpas.

Tú decides la manera de comunicarte.

Siempre, nunca, todo, nada

¡Es que siempre estás igual!

¡Nunca puedo contar contigo!

¡Todo lo haces mal!

¡No se te puede decir nada!

¿Te suenan este tipo de frases?

Si tu pareja te hablara así, ¿cómo te sentirías?

Yo me preguntaría:

¿Siempre estoy igual? Pero si no siempre actúo así…

¿Nunca puedes contar conmigo? Y aquella vez que te acompañé a cambiar la rueda cuando tenía cosas que hacer. Y aquella vez que…

¿Cómo puede ser que lo haga todo mal? ¿En serio? ¿Tan desastre soy?

¡Pues anda que no aguanto cosas!

En la comunicación en pareja no tiene sentido usar esos términos absolutos porque no son ciertos. Pero tendemos a generalizar y no nos damos cuenta del efecto que puede causar en el otro. Utilizando este tipo de comunicación en la pareja lo único que conseguirás es hacerle sentir atacada o infravalorada. Antes esos sentimientos su reacción no será positiva para la relación.

En este punto me gustaría comentar algo que veo muchas veces en consulta con mis clientes y con otras personas en mi entorno.

En las últimas líneas puedes ver que con tu forma de hablar y las palabras que usas con tu pareja puedes provocar reacciones en ella que luego no te van a gustar, pero que más tarde te van a molestar.

Es importante hacerte cargo de la parte que te toca en este desencuentro, ya que si hubieras cuidado tus palabras, probablemente te hubieras ahorrado un disgusto. No es justo, echar la culpa al otro por sus reacciones sin responsabilizarte de tu parte.

No es justo, echar la culpa al otro por sus reacciones sin responsabilizarte de tu parte.

Sigue leyendo sobre este tema en la segunda parte.

Si te ha gustado, compártelo y descarga GRATIS mi guía Pilares para una Relación de Pareja Sana.